Fiesta de Halloween

 
Halloween para morirse del susto

fantasma


Por Irene Díaz-Bazán
idiaz@atlantalatino.com



El poeta existencialista César Vallejo Mendoza solía satirizar mucho con su propia muerte; la vaticinaba, la predecía, se burlaba de ella constantemente. En cada uno de sus versos recreaba a la muerte, produciendo algo parecido a un Halloween poético.

Han pasado muchos años, desde que Halloween se convirtió en una fiesta de celebración, de dulces y disfraces, es decir, de juerga total.

Nadie se detiene a pensar qué significa, pero eso qué importa, si a fin de cuentas ese día mucha gente, sale temprano de su trabajo, se vuelca con sus hijos a las calles a pedir dulces, piensa en divertirse o en conseguir el disfraz más original y tomar la “espeluznante” foto del recuerdo.

En EE. UU. la fiesta se ha tornado más que importante en el calendario. En las escuelas, las paredes y ventanas se pintan con calabazas y, los pequeños estudiantes, se tornan diestros en colorear y crear figuras de fantasmas y brujas.

¡UNA NOCHE DE SUSTO!

La noche del 31 de octubre, todo se convierte en diversión y, entre sátira a la muerte y estremecimiento se produce la ansiada fiesta de Halloween; una tradición que los inmigrantes irlandeses del siglo XIX trajeron a EE. UU.

Hace miles de años, los celtas estaban en lo que ahora se conoce como Inglaterra y Francia, y celebraban el año nuevo el 1 de noviembre, o sea que empezaban con la celebración desde el 31 de octubre en la noche y sus sacerdotes dedicaban la noche a Samhain, el caballero de la muerte.

Grandes fogatas se encendían; caballos y, algunas veces, hasta humanos eran sacrificados para ahuyentar a las brujas y a los espíritus malignos; pues según la costumbre celta, los muertos volvían en la noche de Samhain a pedir alimentos a los pueblerinos asustados, quienes maldecían y hacían víctimas de sus conjuros si no accedían a sus peticiones.

La frase impuesta fue “trick-or-treating” que significaba “me das algo o te hago una travesura” y, es la misma que usan los niños en la actualidad para pedir golosinas.

CONSEJOS DE SEGURIDAD (Universidad de Michigan)

Los disfraces infantiles deben ser visibles, con ventilación, que permitan movimiento y fabricados con materiales resistentes a las llamas, no inflamables.

Si su hija quiere disfrazarse de novia o participar en una aventura de Dora ‘La Exploradora’, o su hijo quiere sujetarse en redes emulando a su héroe El Hombre Araña, o navegar en los mares del Caribe como el Capitán Jack Sparrow, debe tener un disfraz que sea seguro.

Halloween es una de las épocas más apasionantes para niños de todas las edades, también es una de las más peligrosas, si no se adoptan las precauciones necesarias. Pamela Pucci, enfermera pedagoga en prevención de accidentes en el Centro de Quemaduras de la Universidad de Michigan da varias recomendaciones.

¡CUIDADO! EVITE ACCIDENTES: Según la educadora, entre las 4 p.m. y las 10 p.m. en Halloween hay un importante aumento en caídas, accidentes peatonales y quemaduras. Una de las estadísticas más preocupantes es que los niños tienen cuatro veces y media más posibilidades de ser atropellados por un automóvil en Halloween que en cualquier otra noche del año.

Para prevenir algunos de estos accidentes, se recomienda a los padres vestir a los niños con disfraces “aterradores” -como ellos prefieren- pero deben ser cómodos y seguros.

VISIBILIDAD: Vista a su hijo con colores llamativos y que sean visibles a los motoristas. Para los que tengan disfraces más oscuros, se sugiere pegar una cinta de material reflector.

Esto realmente ayuda a los conductores. Asegúrese de colocar la cinta reflectora en la parte delantera y posterior del disfraz y también en los zapatos del niño, para aumentar la visibilidad.

EVITAR MÁSCARAS DE PLÁSTICO DURO: Estas tienen solo pequeños orificios para los ojos, la nariz y la boca y cubren la totalidad de la cabeza y los oídos. Los padres pueden mantener a sus hijos felices y seguros dándoles una máscara que tiene orificios muy anchos y no les cubre la nariz y las orejas.

MOVILIDAD: Una de las mejores maneras de prevenir caídas u otros accidentes es comprándoles un traje que les permita moverse libremente y con seguridad y zapatos flexibles y firmes para correr en el exterior.

Los niños deben calzar sus propias zapatillas de tenis que los padres pueden adornar para la ocasión, en vez de zapatos rojos voluminosos de payaso o zapatos de tacones que muchas veces vienen con los disfraces.

LEA LA ETIQUETA: Los disfraces más seguros de Halloween son aquellos fabricados con materiales no inflamables; un disfraz fabricado con un material que es un 100 por ciento de poliéster es la opción más segura.

Cuando un disfraz no inflamable entra en contacto con una pequeña llama, se quema lentamente, permitiendo a los padres sacar el disfraz. Los disfraces fabricados en un 100 por ciento de algodón, pueden prender fuego muy rápidamente y causar la mayor cantidad de heridas al niño.

NO EXAGERE CON LOS ACCESORIOS: Si disfrazará a su hijo de Harry Potter, asegúrese que las gafas, no tengan lentes de aumento, para que él tenga una visión óptima. Si lo viste del Capitán Jack Sparrow, ¡cuidado con las espadas!. Recuerde que espadas y otros accesorios llevados por los niños deben ser fabricados en plástico y ser flexibles, sin contornos puntiagudos.

 
OTRAS RECOMENDACIONES:

Más consejos para la seguridad de los niños y adolescentes en Halloween:

• Asegúrese de que niños menores de 12 años vayan acompañados de un adulto.
• Pegue una etiqueta con nombre, teléfono y dirección en el disfraz de los niños más pequeños, en caso que se pierdan.
• Tenga una ruta designada para el “trick-or-treating”.
• Camine por las veredas, no corra entre vehículos estacionados o camine en la calle.
• Para los adolescentes, establezca una hora fija para regresar a la casa.

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